- los fines de semana estar sentados con una taza de cafe calentito mirando la tele.
- jugar con mi hermana cada dia
-mirar una peli cada noche
-ir a comer cada viernes a un restaurante
-cocinar postres
-leer un libro
-hacer deberes
-irme con mis amigas los viernes al cine por la noche
-comprarme siempre lo que quieras
-que me traigan la comida en la cama por las mañanas
lunes, 26 de noviembre de 2012
lunes, 5 de noviembre de 2012
TALLER DE ESCRITURA
TALLER
DE ESCRITURA
Estimadas
señoras Moling. Soy el General Swan lamento llevarles malas
notícias aunque antes de decerles nada
me
gustaria que haceptarais a una queridissima amiga de vuestro
hermano, ella se llama Elisabeth Swan era la novia de vuestro hermano
y mi hija, se hiban a casar este verano pero eso ya no podra ser
porque vuestro hermano desapareció hace ya un mes en combate contra
los adversarios internos intentaremos vuscar supevivientes pero lo
dudo que vuestro hermano este vivo
gracias
por vuestra hospitalodad.
General
Wiston
19/9/14
-Quién
es usted? Por qué nos trae esta carta? -Dijo Julia exsaltada
-Soy
la hija del general Wiston, me llamo Elisabeth, les traigo esta carta
porqué el que iba a ser mi futuro marido, su hermano, creo saber, ha
desaparecido en combate.
Mi
padre me envía a su casa por mi seguridad, cree que podrían
raptarme los adversarios, y por favor les ruego que me den el permiso
para quedarme unos meses con ustedes hasta que acabe la guerra
Las
hermanas Moling aceptaron la petición del General Swan y su hija con
una condición, que las mantubieran informadas sobre su hermano
durante la estancia de Elisabeth en París .
-Muriel,
ven aquí rápido, preparale un baño a la señorita Swan, que debe
estar cansada del largo viaje.-Dijo Judith
-Oh,
no, no hace falta, si me dicen dónde está la que será mi
habitación de hoy en adelante basta-Contestó Elisabeth
-No
sea así, claro que necesita un baño, no la quiero ofender pero
huele a perros muertos- Dijo Julia
-Ui,
perdone, ahora mismo me baño-Contestó vergonzosa Elisabeth
-El
baño está listo- dijo Muriel
Elisabeth
subió y se quedó allí.
Después
de tres horas, cuando las hermanas Moling empezaron a pensar que le
había pasado algo, subieron para ver si se encontraba bien.
Cuando
entraron en el baño, encontraron la cabeza de Elisabeth flotando en
la bañera y ni rastro del cuerpo.
Y
en el espejo escrito con sangre vieron que ponía: “Que se vaya de
un sitio no significa que no podamos encontrarla, señorita Swan”
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